Es un contrato de préstamo a mediano o largo plazo
que se otorga para la compra, ampliación, reparación
o construcción de una vivienda, compra de sitios, oficinas
o locales comerciales, o los proyectos que el cliente desee.
La propiedad adquirida queda en garantía o "hipotecada"
a favor del Banco o acreedor para asegurar el cumplimiento
del crédito, de manera que si éste no se devuelve
en los plazos pactados, la entidad financiera puede vender
en pública subasta el inmueble hipotecado para cobrarse
la deuda.
Los plazos a los cuales se otorgan estos créditos
son de varios años, lo cual debe ser informado dentro
de las características del crédito debido
a que hacen variar los costos y tasas de interés.